El Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) es el organismo gubernamental encargado de recibir y administrar «las aportaciones que el gobierno y la sociedad civil destinan al estímulo de la creación artística». Como enlace, intermediario, aval y eje concentrador de recursos económicos, también resguarda la legalidad de la entrega de las becas mediante un Código de Ética para los jurados que las otorgan.
Todo esto está muy bien, el problema como siempre en México es que las reglas, las leyes, no significan nada si no hay quien las haga cumplir y el FONCA, en vez de actuar de acuerdo a su propio reglamento, avala el nepotismo de ciertos jurados.
En la pasada edición de las becas a Jóvenes Creadores de teatro, específicamente en el área de dramaturgia hubo gran inconformidad por parte de la comunidad artística pues se otorgaron tres becas, las tres con residencia en el DF, dos de ellos sin trayectoria artística (requisito para la beca) y los tres ex alumnos de uno de los jurados: Ximena Escalante. Cabe mencionar que la comisión dictaminadora solo comprendía dos jurados, la dramaturga antes mencionada y el director de escena Ricardo Ramírez Carnero.
A partir de esta ilegalidad, el gremio de los dramaturgos ha enviado cartas, ha tenido juntas en el FONCA, se han llevado pruebas que relacionan a la jurado con uno de sus estudiantes y no se ha conseguido ni siquiera la destitución de la jurado como tutora de beca de sus ya antes alumnos. De acuerdo con el reglamento del FONCA:
«“En caso de comprobarse alguna falta en cualquiera de los puntos contenidos en este Código, se anulará el apoyo otorgado al postulante y no se volverá a invitar como jurado a la persona que incurra en dicha falta».
Pero la directora general del FONCA, la Lic. Martha Cantú, actúa como abogada de la jurado durante las juntas sostenidas con los dramaturgos inconformes, en lugar de preocuparse por la legalidad y credibilidad de la institución, pues como dice el reglamento: «Los miembros de las Comisiones (es decir los jurados) evitarán cualquier acción, ESTÉ O NO PROHIBIDA de forma específica en este Código, que pudiera resultar en: […] d) afectar la imagen pública del FONCA».
Tal vez, siendo muy permisivos, las acciones de Escalante no estén en contra del reglamento, pero que un maestro premie exclusivamente a sus recientes ex alumnos, siendo el jurado experto en el área de un total de dos jurados, por mucho que quieran atenuar la circunstancia, es una acción cuando menos sospechosa. Si a eso se le añade la falta de trayectoria de los premiados y la inconformidad general que ha causado esta situación, el FONCA ya debería haber tomado cartas en el asunto de acuerdo a su propio reglamento. Si ni siquiera las instancias culturales pueden hacer cumplir sus reglamentos, que esperamos del resto de los órganos gubernamentales.
Recientemente ha ocurrido un reclamo similar, en la convocatoria de creadores escénicos, las becas de cabaret fueron entregadas a gente sin trayectoria en el área.
A diferencia de lo que esperan las autoridades, la molestia no se ha olvidado. Las instituciones responden ante una comunidad y esta comunidad está cansada del nepotismo.
Reglamentos y actas del FONCA: http://fonca.conaculta.gob.mx/transparencia.html